Ferrari CZ26: un one-off que transforma por completo la identidad del SF90 Stradale
El Ferrari CZ26 es una creación única desarrollada dentro del programa Special Projects para un cliente estadounidense y presentada en Monterey en agosto de 2026. Aunque parte de la extraordinaria base técnica del SF90 Stradale, el proyecto no se limita a cambiar colores o detalles: Ferrari diseñó una carrocería completamente específica, un interior propio y una nueva interpretación aerodinámica. El resultado es una berlinetta 1/1 que conserva la arquitectura de altas prestaciones del modelo donante, pero adquiere una personalidad visual independiente.
Un V8 biturbo híbrido con tres motores eléctricos y 1.000 CV combinados
La arquitectura mecánica conserva el sistema híbrido enchufable del SF90 Stradale: un V8 biturbo de 4,0 litros trabaja junto a tres motores eléctricos para alcanzar aproximadamente 1.000 CV de potencia combinada. La transmisión utiliza una caja F1 de doble embrague y ocho velocidades, mientras la electrificación permite gestionar el par entre los ejes y proporcionar tracción integral. Esta base sitúa al CZ26 entre los Ferrari de carretera técnicamente más complejos, combinando respuesta térmica, vectorización eléctrica y una entrega de potencia inmediata.
Prestaciones de hypercar con aceleración de 0 a 100 km/h en torno a 2,5 segundos
Al mantener la especificación dinámica esencial del SF90 Stradale, el CZ26 se mueve en cifras propias de un hypercar híbrido: una aceleración de 0 a 100 km/h alrededor de 2,5 segundos y una velocidad máxima situada en el entorno de los 340 km/h. Más importante que la cifra absoluta es la manera en que los tres motores eléctricos complementan al V8: proporcionan respuesta instantánea a baja velocidad, gestionan la tracción y permiten que el propulsor térmico trabaje en una zona de rendimiento mucho más agresiva.
Una carrocería horizontal inspirada en el diseño industrial italiano de los años setenta
La identidad del CZ26 está definida por una composición deliberadamente horizontal y una silueta de dos volúmenes muy distinta a la del SF90. La masa central recuerda a una cápsula rodeada por cuatro pasos de rueda musculosos, mientras la carrocería se extiende desde el frontal hasta una zaga truncada y escultórica. La inspiración procede de ciertos principios del diseño industrial italiano de los años setenta, reinterpretados mediante superficies limpias y componentes funcionales que emergen directamente de la forma principal.
Aerodinámica específica: nueva refrigeración, fondo y gestión de la carga
Ferrari modificó de forma profunda la gestión aerodinámica. El frontal incorpora una parrilla funcional de ancho completo con módulos luminosos extremadamente finos, entradas para refrigerar los frenos, sensores y componentes técnicos integrados. También se revisaron los flujos de refrigeración, el fondo del vehículo, los generadores de vórtices y las cortinas de aire en los extremos del parachoques. En la zaga, el spoiler superior y el nuevo difusor equilibran la carga aerodinámica sin perder la limpieza formal que define al one-off.
Argento Veloce, Rosso Lampante y fibra de carbono pigmentada
La carrocería está acabada en el exclusivo Argento Veloce, una tonalidad plateada con efecto líquido que acentúa la precisión de las superficies. Los detalles en Rosso Lampante marcan los componentes funcionales y añaden tensión visual, mientras la fibra de carbono pigmentada extiende ópticamente los pasos de rueda y determinadas zonas aerodinámicas. Las llantas fueron diseñadas específicamente para el CZ26 y combinan acabado negro brillante con un tratamiento superficial mediante microesferas que modifica la reflexión de la luz.
Un habitáculo técnico con elementos impresos en 3D
El interior mantiene la arquitectura tecnológica de la base SF90, pero recibe una ejecución completamente específica. Ferrari utiliza tejido técnico negro, inserciones de asiento fabricadas mediante impresión 3D, acentos Rosso Lampante y una identificación CZ26 bordada. La fibra de carbono brillante incorpora filamentos metálicos, combinándose con carbono satinado y componentes de salpicadero y puertas coordinados con la carrocería. La intención es que el interior exprese la misma mezcla de ingeniería y diseño industrial que define al exterior.
Un Ferrari irrepetible cuyo valor trasciende su ficha técnica
El precio de una creación de Ferrari Special Projects como el CZ26 permanece confidencial y no existe una tarifa pública comparable a la de un modelo de producción. Su importancia radica precisamente en que solo existe una unidad, desarrollada durante un proceso directo entre el cliente y Ferrari Design bajo la dirección de Flavio Manzoni. En el futuro, su valor como pieza de colección estará ligado a esa procedencia, a su condición 1/1, a la arquitectura híbrida de la era SF90 y a la imposibilidad práctica de encontrar otro Ferrari exactamente igual.
Según VALLTRO & CAR: los automóviles clásicos, los one-off y las series de producción extremadamente limitada ocupan una posición distinta a la de un automóvil convencional porque su valor no depende únicamente de transporte, potencia o antigüedad. Procedencia, rareza, diseño, ingeniería, competición, conservación y relevancia cultural pueden transformar una máquina en un objeto de colección internacional cuya demanda se concentra en un universo de compradores mucho más reducido, pero también mucho más especializado.
Cuando esa combinación es excepcional, el vehículo puede comportarse como un activo revalorizable: deja de compararse con automóviles comunes y empieza a medirse frente a piezas históricas, arte mecánico y objetos de ingeniería irrepetibles. Esto no significa que todo clásico garantice una revalorización, pero los ejemplares con escasez real, documentación sólida, configuración singular y una historia difícil de reproducir pueden convertirse en obras de ingeniería prácticamente invaluables para el coleccionismo de máximo nivel.
